La Voz Diaria - 26 de enero
Mis oraciones están con ustedes y su familia. Hay mucho que no podemos hacer. Debemos poner con paciencia a nuestros seres queridos en las manos de Dios. Él los ama, incluso más que nosotros. «Ninguno caerá a tierra sin que su Padre lo sepa». Nadie puede arrebatarlos de la mano de nuestro Padre, ni siquiera ellos mismos. Oren y oren de nuevo. Escuchen y escuchen una y otra vez. Disciernan la verdad de las mentiras. Relájense y dejen que el Señor pelee por ustedes.
Todos estamos en sus manos. Dediquen suficiente tiempo a su Palabra, a la oración y a la alabanza; y luego confÃen en Él. Todas estas cosas que Dios permite son para nuestro bien. Con el tiempo obrarán para bien, porque lo amamos. Ningún castigo parece agradable mientras lo estamos pasando. Pero, si nos acercamos al Señor a través de nuestros problemas, estos nos ayudarán a producir el fruto apacible de la justicia, que todos necesitamos en nuestras vidas. Como resultado, reflexionaremos y actuaremos más como Jesús, con el paso del tiempo. El hombre exterior perece, pero el interior madura y crece dÃa a dÃa. Jesús hablando:
"Mi paz les doy. Yo no les doy como el mundo la da. No se turben sus corazones. No tengan miedo ni se desanimen. En el mundo tendrán problemas, tribulaciones, enfermedades y muerte, pero tengan ánimo. AnÃmense. Yo he vencido al mundo. Me ha placido darles el reino.
Aguanten. No pierdan la fe. Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan vencer en el dÃa malo. Sobre todo, manténganse firmes. Tomen su armadura y úsenla: el cinturón de la verdad, el escudo de la fe, la coraza de la bondad y la espada del EspÃritu, que es Mi Palabra.
Usen el amor, la oración, la alabanza y la acción de gracias. Vengan a Mà para recibir la fuerza que buscan. La tengo para ustedes. Pasen tiempo conmigo. Derrámenme su corazón en oración y súplica con acción de gracias, y Mi paz, el espÃritu de paz y confianza, vendrá sobre ustedes.
Cuando el mundo o el enemigo sacudan su Barco, recuerda que estoy contigo. Despiértame. Calmaré el mar turbulento de los problemas con mi voz. Te amo a ti y a tu familia. Sigue confiando en mÃ. Con el tiempo, todo se arreglará. Mientras tanto, confÃa, ora, cree y ama. Y cuando hayas hecho todo lo que puedas pensar, detente y entrégalo en mis manos. Luego, confÃa, ora, cree y ama una vez más.
Ven a mà y serás fortalecido. Ven a mÃ. Escucha mi voz y encontrarás la fe para vivir y seguir adelante. Ven a las aguas y bebe. Ven sin dinero ni precio. Bebe profundamente de mi presencia en mi Palabra. Escucha mi voz apacible y delicada y serás fortalecido.
Hay poder en mi sangre que se encuentra en mà y en mi palabra. Léela. Estúdiala. Absorbela en lo más profundo de tu ser. Es mi palabra, por mi espÃritu, la que te fortalecerá. Vengan a mà todos los que están trabajados y cargados, y yo les haré descansar. Carguen con mi yugo y aprendan de mÃ, que soy manso y Humildes de corazón, hallarán descanso para sus almas, porque mi yugo es suave y mi carga ligera.
Vengan. Dejen sus pensamientos y sus problemas a mis pies. Los guiaré a través de rÃos caudalosos y del fuego ardiente. Tendrán paz para su alma si mantienen su corazón y su mente firmes en mÃ. Yo soy el autor de la paz. Vengan a mÃ, y los sostendré en mis brazos y los guiaré a través de la tormenta. Los fortaleceré. Correrán y no se cansarán. Caminarán y no desfallecerán.
Todos necesitan más tiempo a solas conmigo, para renovarse y fortalecerse. Sin mà no pueden hacer nada. Conmigo, todo es posible. Permanezcan en mà y lo arreglaré todo. Tengan fe, confianza y amor, porque me complacen. Con el tiempo verán el fruto de su trabajo. ¡Creen! Todo es posible, solo crean.


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