Does your faith need strengthening? Are you confused and wondering if Jesus Christ is really "The Way, the Truth, and the Life?" "Fight for Your Faith" is a blog filled with interesting and thought provoking articles to help you find the answers you are seeking. Jesus said, "Seek and ye shall find." In Jeremiah we read, "Ye shall seek Me, and find Me, when ye shall seek for Me with all your heart." These articles and videos will help you in your search for the Truth.

Wednesday, June 17, 2020

El cristianismo es emocionalmente saludable

Dennis Edwards

[Christianity Is Emotionally Healthy]
A veces cuando compartes tu fe puedes sentir que tus argumentos intelectuales o basados en evidencias para creer en Dios están cayendo en oídos sordos. En momentos así, podrías probar otra táctica. Puedes tratar de mostrarle a la persona a la que estás testificando los beneficios emocionales de la fe en Jesús y en la Biblia. Veamos algunas de las situaciones emocionalmente complejas de la vida y cómo el enfoque cristiano es emocionalmente saludable.
Temor: La Palabra de Dios nos dice que no temamos. Más de 365 veces en la Biblia Dios dice «no temas» o una variante de dicha expresión. «No temas, porque Yo estoy contigo; no desmayes porque Yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de Mi justicia»[1]. Dios conoce nuestra condición humana, y los miedos, las dudas y el desaliento a los que somos propensos. Dios promete que va a estar con nosotros, nos va a ayudar, proveer para nuestras necesidades y guardarnos. Pase lo que pase en nuestra vida terrenal, Dios nos ayudará a sobrellevarlo.
Muchos de los primeros cristianos murieron como mártires por su fe. Dios les dio poder sobre el temor si bien sufrieron algunas muertes terribles a manos de sus enemigos. Fueron capaces de morir con fe y no con miedo. Su fe cristiana les dio la esperanza de la vida eterna. Su propio líder les había dicho: «No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Más bien, teman a aquel que puede destruir alma y cuerpo en el infierno»[2]. Al andar en el temor de Dios, los cristianos pudieron guardar Sus mandamientos de amor y verdad. Jesús les había dicho y mostrado que la mejor decisión era vivir y morir por aquellos principios. Por tanto, creer en Dios nos da la victoria sobre el temor.
Muerte: Dios promete que va a estar con nosotros aunque andemos «en valle de sombra de muerte»[3] y ofrece «librar a todos los que por el temor a la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre»[4], o esclavitud como dice en otra traducción. Nos ofrece vida eterna y victoria sobre la muerte física. En la tumba de Lázaro, Jesús le dijo a Marta, hermana de Lázaro: «Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en Mí vivirá, aunque muera; y todo el que vive y cree en Mí no morirá jamás»[5].
Como cristianos no debemos temer la muerte; la podemos aceptar cuando venga porque tenemos vida eterna por medio de Jesucristo nuestro Señor. Jesús resucitó de entre los muertos para demostrar que decía la verdad. La tumba vacía fue una de las más grandes pruebas de Su resurrección. Las autoridades romanas y judías pudieron haber parado en seco el cristianismo si hubieran producido el cuerpo muerto de Cristo. Pero no lo pudieron hacer, porque Él no estaba allí. Luego de Su resurrección y el subsecuente bautismo del Espíritu Santo, Sus discípulos que antes tenían miedo fueron transformados en intrépidos pregoneros de Su mensaje de amor y verdad. La verdad de Su resurrección es la mejor explicación de toda la evidencia circunstancial que tenemos de ese evento.
Dolor: Jesús promete estar con nosotros en nuestro dolor. Su Espíritu Santo es nuestro consolador en tiempos de angustia, no solo para consolarnos, sino para ayudarnos después a consolar a otros por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios[6].
Sufrimiento: Dios promete estar con nosotros en el sufrimiento que experimentemos en esta vida. Nos promete fortaleza y resistencia, y Él recompensará a todos los que sufren por amor de Su nombre. Muchos pasajes de la Biblia hablan de los beneficios del sufrimiento. El libro de Job trata con este problema. La Biblia nos dice que Dios es compasivo y misericordioso con Sus hijos que sufren[7]. El mismo Jesús dijo: «No os dejaré huérfanos: volveré a vosotros»[8].
Enojo: Dios tiene la solución para el enojo y nos advierte que nos apartemos del mismo[9]. Por medio de la confesión y la oración[10] el cristiano puede obtener la victoria sobre una ira descontrolada pues Dios nos da dominio propio o templanza como uno de los dones del Espíritu Santo[11]. Entonces podremos ser lentos para la ira, los gritos y las calumnias; y más bien ser bondadosos y compasivos unos con otros, perdonándonos unos otros[12].
Culpa: Dios nos ofrece alivio de la culpa. Su Palabra dice: «Si confesamos nuestros pecados Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad»[13]. En otro versículo Él dice que si confesamos nuestros pecados y nos apartamos de ellos alcanzaremos misericordia[14]. Entonces, vemos que el cristianismo ofrece alivio de cargar con la culpa que sentimos cuando hemos hecho algo mal. Jesús nos prometió liberación de la culpa. Todos somos culpables porque hemos pecado o hecho algo malo, y lo sabemos. Sin embargo, Cristo murió por los pecados del mundo y nos ofrece perdón. Si creemos en Él, el perdón es nuestro.
Preocupación: La psicología moderna nos ha dicho que nos estamos matando de preocupación y que muchas de nuestras enfermedades y problemas psicológicos se derivan de la preocupación. Jesús nos dijo específicamente que no nos preocupáramos por el mañana, que no nos preocupáramos por tener provistas nuestras necesidades, porque Dios cuidaría de nosotros, tal como vela por las aves del cielo y por las flores del campo. La fe y la confianza nos dan poder sobre la preocupación.
Corrie ten Boom dijo: «Preocuparse es llevar la carga de mañana con las fuerzas de hoy; cargando con dos días a la vez. Es avanzar al mañana antes de tiempo. Preocuparse no le quita al mañana su dolor, le resta las fuerzas al presente.» Jesús dijo: «No se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas.»[15] Cuando sentimos temor o preocupación, a menudo tenemos que acudir al Señor momento a momento y aferrarnos a Su Palabra y verdad.
Perdón: El cristianismo nos ofrece perdón por nuestros fallos, pecados y errores. Dios promete que, si creemos en Él, nos limpiará de toda maldad. Jesús nos perdona y nos enseña a perdonar a los demás. El cristianismo ofrece el código moral más elevado que se haya ofrecido alguna vez al ser humano, el código del perdón y del amor. «Sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios os perdonó a vosotros en Cristo»[16].
Amor: El cristianismo nos dice que el mejor comportamiento es el amoroso. El código de ética más elevado es el que se basa en el amor. «Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor»[17]. Charles Dickens, el gran escritor británico del siglo XIX, dijo: «El Nuevo Testamento es el mejor libro que jamás ha conocido o será conocido por el ser humano. Te enseña las mejores lecciones que guiarán a cualquier persona que quiera ser veraz y fiel al deber.»
Agradecimiento y alabanza: Nick Vujicic dijo que nunca conoció a una persona amargada que fuera agradecida ni a una persona agradecida que estuviera amargada. El cristianismo ofrece una solución a muchas emociones negativas aconsejándonos que seamos agradecidos y andemos en alabanza. Los Proverbios nos dicen que el corazón alegre constituye buen remedio. El apóstol Pablo escribió: «Dad gracias en todo»[18]. Le dijo a sus discípulos que Dios haría que redundara en bien todo lo que pasara en la vida, por difícil que pareciera, si continuaban amando a Dios y confiando en Él[19] y se regocijaban en sus tribulaciones. La Palabra de Dios nos dice que el gozo del Señor es nuestra fortaleza[20]. Hay algo extremadamente poderoso acerca de encarar los problemas de la vida con una actitud agradecida, positiva, incluso alabando a Dios.
Enfoque positivo: Muy relacionado con lo anterior, la Palabra de Dios nos dice que seamos positivos. Un enfoque positivo nos puede ayudar a superar los pensamientos negativos. Si podemos controlar nuestros pensamientos y lo que ponemos en nuestra mente, tal como uno controlaría su dieta si fuera diabético, podemos ayudarnos a nosotros mismos a crear pensamientos positivos que afectarán positivamente a nuestras emociones. Pablo escribió: «Todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad»[21].
El cristianismo ofrece las mejores soluciones para hacer frente y superar las vicisitudes de la vida, con la promesa de vida eterna, cuando ya no habrá más muerte, ni habrá más llanto ni clamor ni dolor, porque las primeras cosas ya pasaron[22]. Ni siquiera vamos a recordar la angustia y el dolor que sufrimos por las alegrías y placeres que nos aguardan. «Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman»[23].

[1] Isaías 41:10.
[2] Mateo 10:28 (RVC).
[3] Salmo 23:4.
[4] Hebreos 2:15.
[5] Juan 11:25–26 (NVI).
[6] 2 Corintios 1:4.
[7] Santiago 5:11.
[8] Juan 14:18.
[9] Proverbios 22:24.
[10] 1 Juan 1:9.
[11] Gálatas 5:23.
[12] Efesios 4:31–32.
[13] 1 Juan 1:9.
[14] Proverbios 28:13.
[15] Mateo 6:34 (NVI).
[16] Efesios 4:32.
[17] 1 Corintios 13:13.
[18] 1 Tesalonicenses 5:18.
[19] Romanos 8:28.
[20] Nehemías 8:10.
[21] Filipenses 4:8.
[22] Apocalipsis 21:4.
[23] 1 Corintios 2:9.  
https://anchor.tfionline.com/es/post/el-cristianismo-es-emocionalmente-saludable/

Cristianismo É Emocionalmente Saudável

Dennis Edwards

[Christianity Is Emotionally Healthy]
Às vezes, quando você compartilha a sua fé, pode achar que seus argumentos intelectuais ou baseados em evidências para crer em Deus estão caindo em ouvidos surdos. Nesses momentos você pode tentar outra tática; pode tentar mostrar à pessoa para quem está testemunhando os benefícios emocionais da fé em Jesus e na Bíblia. Vamos examinar algumas das difíceis situações emocionais da vida e ver como ter uma perspectiva cristã é saudável emocionalmente.
Medo: A Palavra de Deus nos diz para não temermos. Mais de 365 vezes na Bíblia, Deus diz “não tema”, ou uma variação dessa expressão. “Não temas, porque eu sou contigo; não te assombres, porque eu sou teu Deus; eu te fortaleço, e te ajudo, e te sustento com a destra da minha justiça”.[1] Deus conhece nossa estrutura, os medos, o desânimo, e as apreensões a que estamos sujeitos. Deus promete que estará conosco, nos ajudará, suprirá nossas necessidades e nos guardará. Não importa o que enfrentemos em nossa vida terrena, Deus nos ajudará a suportar.
Muitos dos primeiros cristãos morreram como mártires pela fé. Deus lhes deu poder sobre o medo, mesmo enfrentando mortes horríveis nas mãos de seus inimigos. Eles foram capazes de morrer com fé e sem medo. Sua fé cristã lhes deu a esperança da vida eterna. Seu próprio líder havia dito a eles: "Não tenham medo dos que matam o corpo, mas não podem matar a alma. Antes, tenham medo daquele que pode destruir tanto a alma como o corpo no inferno”.[2] Andar no temor de Deus capacitou os cristãos a guardarem Seus mandamentos de amor e verdade. Jesus lhes disse e mostrou que a melhor opção era viver e morrer por esses princípios. Portanto, a crença em Deus nos dá vitória sobre o medo.
Morte: Deus promete estar conosco “no vale da sombra da morte”.[3] Ele Se oferece para “livrar todos os que, com medo da morte, estavam por toda a vida sujeitos à servidão”[4], ou “escravidão”, como diz outra tradução. Ele nos oferece vida eterna e vitória sobre a morte física. No túmulo de Lázaro, Jesus disse a Marta, a irmã dele: “Eu sou a ressurreição e a vida: aquele que crê em mim, mesmo estando morto, viverá; e quem vive e crê em mim nunca morrerá.”[5]
Como cristãos, não precisamos temer a morte; podemos abraçá-la quando ela vier, porque temos vida eterna através de Jesus Cristo, nosso Senhor. Jesus ressuscitou dos mortos para provar que estava dizendo a verdade. O túmulo vazio foi uma das maiores provas de Sua ressurreição. As autoridades romanas e judias poderiam ter freado totalmente o cristianismo se conseguissem mostrar o corpo morto de Cristo. Mas não puderam, porque Ele não estava lá. Após Sua ressurreição Seus discípulos foram batizados com o Espírito Santo; deixaram de temer e se tornaram destemidos propagadores de Sua mensagem de amor e verdade. A verdade de Sua ressurreição é a melhor explicação de todas as evidências circunstanciais que temos desse evento.
Tristeza: Jesus promete estar conosco na nossa tristeza. Seu Espírito Santo é um consolador para nós em tempos de angústia, não apenas para nos consolar, mas também para nos ajudar a consolar outras pessoas com o consolo com que fomos consolados por Deus.[6]
Sofrimento: Deus promete estar conosco no sofrimento que passamos nesta vida. Ele promete força e resistência, e recompensará todos aqueles que sofrem por amor ao Seu nome. Muitas passagens da Bíblia falam dos benefícios do sofrimento. O livro de Jó trata do problema do sofrimento. A Bíblia nos diz que Deus é cheio de compaixão e misericórdia para com o sofrimento de Seus filhos.[7] O próprio Jesus disse, “Não os deixarei órfãos; voltarei para vocês”.[8]
Ira: Deus tem uma solução para a ira e nos aconselha a fugir dela.[9] Através da confissão e oração[10] o cristão vence a ira descontrolada, pois Deus nos dá “autocontrole” ou “temperança”, um dos dons do Espírito Santo.[11] Então, podemos ser lentos em nos irarmos e a afastarmos a ira junto com toda a gritaria e calúnias e, em contrapartida, sermos bondosos e compassivos uns para com os outros, perdoando-nos mutuamente.[12]
Culpa: Deus nos oferece alívio da culpa. Sua Palavra diz: “Se confessarmos nossos pecados, ele é fiel e justo para nos perdoar os pecados e nos purificar de toda injustiça”.[13] Em outro versículo, Ele diz que se confessarmos e abandonarmos nossos pecados, alcançaremos misericórdia.[14]
Então, vemos que o cristianismo oferece esse alívio de termos que carregar a culpa que sentimos quando erramos. Jesus nos prometeu libertação do sentimento de culpa. Todos somos culpados. porque pecamos ou cometemos erros, e sabemos disso. Mas Cristo morreu pelos pecados do mundo e nos oferece o perdão. Se cremos nEle, somos perdoados.
Preocupação: A psicologia moderna nos diz que estamos morrendo devido à preocupação, e que muitas de nossas doenças e problemas psicológicos estão relacionados à preocupação. Jesus nos disse especificamente para não nos preocuparmos com o dia de amanhã, não nos preocuparmos com a possibilidade de nossas necessidades não serem supridas, porque Deus cuidará de nós, assim como Ele cuida dos pássaros e das flores do campo. Fé e confiança nos dão poder sobre a preocupação.
Corrie ten Boom disse: “Preocupar-se é levar a carga de amanhã com a força de hoje—é carregar dois dias ao mesmo tempo e viver o dia de amanhã antecipadamente. A preocupação não esvazia o amanhã de sua tristeza, mas exaure de força o dia de hoje.” Jesus disse: “Não se preocupem com o amanhã, pois o amanhã se preocupará consigo mesmo. Basta a cada dia o seu mal”.[15] Muitas vezes temos que estender a mão a Ele a cada momento e nos apegarmos à Sua Palavra e verdade quando enfrentamos o medo ou a preocupação.
Perdão: O cristianismo nos oferece perdão dos nossos fracassos, pecados e erros. Deus promete que se cremos nEle, Ele nos purifica de toda injustiça. Jesus nos perdoa e ensina a perdoarmos os outros. O cristianismo oferece o mais nobre código moral para os homens, o código do perdão e do amor. “Sejam bondosos e compassivos uns para com os outros, perdoando-se mutuamente, assim como Deus perdoou vocês em Cristo.”[16]
Amor: O cristianismo nos diz que a melhor maneira de se comportar é com amor. O mais nobre código de ética é o baseado no amor. “E agora permaneçam fé, a esperança e o amor, esses três; mas o maior destes é o amor.”[17] Charles Dickens, o grande autor britânico do século 19, disse: “O Novo Testamento é o melhor livro que a humanidade já conheceu ou conhecerá. Ensina as melhores lições pelas quais qualquer criatura humana que deseja ser sincera e fiel ao dever pode ser guiada.”
Gratidão e louvor: Nick Vujicic disse que nunca conheceu uma pessoa amarga que fosse grata nem uma pessoa agradecida que fosse amarga. O cristianismo oferece uma solução para muitas emoções negativas, instruindo-nos a agradecer e louvar. Provérbios ensina que um coração alegre faz bem como um remédio. O apóstolo Paulo escreveu: “Em tudo dai graças”.[18] Ele disse a seus discípulos que, não importa  que aconteça na vida, por mais difícil que parecesse, Deus faria concorrer para o bem deles se persistissem em amar e confiar em Deus[19] e em se alegrarem nas tribulações. A Palavra de Deus diz que a alegria do Senhor é a nossa força.[20] Há algo de extremamente poderoso em enfrentar os problemas da vida com uma atitude agradecida, positiva e de louvor.
Positividade: Intimamente relacionado ao que foi dito acima, a Palavra de Deus nos orienta a sermos positivos. Pensar positivamente pode nos ajudar a superar o pensamento negativo. Se conseguirmos controlar nossos pensamentos e o que deixamos entrar em nossas mentes, como um diabético controla a sua dieta, poderemos criar pensamentos positivos que afetarão positivamente nossas emoções. Paulo escreveu: “Quanto ao mais, irmãos, tudo o que é verdadeiro, tudo o que é honesto, tudo o que é justo, tudo o que é puro, tudo o que é amável, tudo o que é de boa fama, se há alguma virtude, e se há algum louvor, nisso pensai.”[21]
O cristianismo oferece as melhores soluções para enfrentar e superar os problemas da vida, com a promessa de vida para sempre, onde não haverá mais morte nem tristeza, nem haverá mais dor nem pranto, pois as coisas passadas serão apagadas.[22] Nem mesmo nos lembraremos da angústia e da dor que passamos, tantos são os deleites e as alegrias que nos estão reservados. “As coisas que o olho não viu, e o ouvido não ouviu, e não subiram ao coração do homem, são as que Deus preparou para os que o amam.”[23]

[1] Isaías 41:10.
[2] Mateus 10:28.
[3] Salmo 23:4.
[4] Hebreus 2:15.
[5] João 11:25–26.
[6] 2 Coríntios 1:4.
[7] Tiago 5:11.
[8] João 14:18.
[9] Provérbios 22:24.
[10] 1 João 1:9.
[11] Gálatas 5:23.
[12] Efésios 4:31–32.
[13] 1 João 1:9.
[14] Provérbios 28:13.
[15] Mateus 6:34.
[16] Efésios 4:32.
[17] 1 Coríntios 13:13.
[18] 1 Tessalonicenses 5:18.
[19] Romanos 8:28.
[20] Neemias 8:10.
[21] Filipenses 4:8.
[22] Apocalipse 21:4.
[23] 1 Coríntios 2:9.
 https://anchor.tfionline.com/pt/post/o-cristianismo-e-emocionalmente-saudavel/

Christianity Is Emotionally Healthy

By Dennis Edwards

Sometimes when you are sharing your faith you might find that your intellectual or evidence-based arguments for belief in God are falling on deaf ears. In moments like that, you might try another tactic. You might try to show the person you are witnessing to the emotional benefits of faith in Jesus and the Bible. Let’s look at some of the difficult emotional situations in life and see how having a Christian outlook is healthy emotionally.
Fear: God’s Word tells us not to fear. Some 365+ times in the Bible, God says “fear not,” or a variation of that expression. “Fear thou not, for I am with thee: be not dismayed, for I am thy God: I will strengthen thee; yea, I will help thee; yea, I will uphold thee with the right hand of my righteousness.”1 God knows our human frame, and the fears, misgivings, and discouragement that we can be prone to. God promises He is going to be with us, help us, supply our needs, and keep us. No matter what we face in our earthly life, God will help us to bear it.
Many of the early Christians died as martyrs for their faith. God gave them power over fear even though they faced some very horrible deaths in the hands of their enemies. They were able to die with faith and not fear. Their Christian faith gave them hope of eternal life. Their own leader had told them to “fear not them which kill the body, but are not able to kill the soul: but rather fear him which is able to destroy both soul and body in hell.”2 By walking in the fear of God, Christians were able to keep His commandments of love and truth. Jesus had told them and showed them that the best choice was to live and die for those principles. Therefore, belief in God gives us victory over fear.
Death: God promises to be with us “through the valley of the shadow of death.”3 He offers to “deliver them who through fear of death were all their lifetime subject to bondage,”4 or “slavery,” as another translation has it. He offers us eternal life and victory over physical death. At the tomb of Lazarus Jesus said to Martha, his sister: “I am the resurrection, and the life: he that believes in me, though he were dead, yet shall he live: and whosoever lives and believes in me shall never die.”5
As Christians, we don’t have to fear death; we can embrace it when it comes because we have eternal life through Jesus Christ our Lord. Jesus rose from the dead to prove He was telling the truth. The empty tomb was one of the greatest proofs of His resurrection. The Roman and Jewish authorities could have stopped Christianity in its tracks if they could have produced the dead body of Christ. But they couldn’t, because He wasn’t there. After His resurrection and subsequent baptism of the Holy Spirit, His formerly fearful disciples were transformed into fearless propagators of His message of love and truth. The truth of His resurrection is the best explanation of all the circumstantial evidence we have of that event.
Grief: Jesus promises to be with us in our grief. His Holy Spirit is a comforter to us in times of trouble, not only to comfort us, but also to help us later be able to comfort others with the comfort wherewith we ourselves have been comforted by God.6
Suffering: God promises to be with us in the suffering we experience in this life. He promises strength and endurance, and He will reward all those who suffer for His name’s sake. Many passages in the Bible speak of the benefits of suffering. The book of Job deals with the problem of suffering. The Bible tells us that God is compassionate and merciful with His children’s suffering.7 Jesus Himself said, “I will not leave you comfortless: I will come to you.”8
Anger: God has a solution for anger and admonishes us to flee from anger.9 Through confession and prayer10 the Christian can get victory over uncontrolled anger as God gives us “self-control” or “temperance” as one of the gifts of the Holy Spirit.11 Then we can be slow to anger, and put it away with all clamor, and slander; and instead be kind one to another, tenderhearted, forgiving one another.12
Guilt: God offers us relief from our guilt.His Word says, “If we confess our sins, he is faithful and just to forgive us our sins, and to cleanse us from all unrighteousness.”13 In another verse He says if we confess and forsake our sins, we shall have mercy.14 So, we see that Christianity offers that relief from carrying the guilt we feel when we have done wrong. Jesus promised us freedom from guilt. We are all guilty because we have sinned or done wrong, and we know it. But Christ died for the sins of the world and offers us a pardon. If we believe on Him, the pardon is ours.
Worry: Modern psychology has told us that we are worrying ourselves to death and that many of our sicknesses and psychological problems are related to our worrying. Jesus told us specifically not to worry about tomorrow, to not worry about not having our needs met, because God would take care of us, just like He cares for the birds of the air and the flowers of the field. Faith and trust give us power over worry.
Corrie ten Boom said, “Worrying is carrying tomorrow’s load with today’s strength—carrying two days at once. It is moving into tomorrow ahead of time. Worrying does not empty tomorrow of its sorrow, it empties today of its strength.” Jesus said, “Take no (anxious) thought for the morrow: for the morrow shall take thought for the things of itself. Sufficient unto the day is the evil thereof.”15 We often have to reach out to Him moment by moment and cling to His Word and truth when we face fear or worry.
Forgiveness: Christianity offers us a pardon for our failures, sins, and mistakes. God promises if we believe in Him, He will cleanse us from all unrighteousness. Jesus forgives us and teaches us to forgive others. Christianity offers the highest moral code ever offered to man, the code of forgiveness and love. “And be ye kind one to another, tenderhearted, forgiving one another, even as God for Christ’s sake has forgiven you.”16
Love: Christianity tells us the greatest behavior is the loving one. The highest code of ethics is the one based on love. “And now abide faith, hope, and love, these three; but the greatest of these is love.”17 Charles Dickens, the great British author from the 1800s, said, “The New Testament is the best book that ever was or will be known to man. It teaches you the best lessons by which any human creature who desires to be truthful and faithful to duty can possibly be guided.”
Thankfulness and praise: Nick Vujicic said he never met a bitter person who was thankful or a thankful person who was bitter. Christianity offers a solution to many negative emotions with its admonition to be thankful and walk in praise. Proverbs teaches that a merry heart does good like a medicine. The apostle Paul wrote, “In everything give thanks.”18 He told his disciples that whatever happened in life, no matter how difficult it seemed, God would work it together for their good if they continued to love and trust God19 and rejoice in their tribulations. God’s Word tells us that the joy of the Lord is our strength.20 There is something extremely powerful about facing the troubles of life with a thankful and positive, even praiseful attitude.
Positiveness: Closely related to the above, God’s Word tells us to be positive. Positive thinking can help us to overcome negative thinking. If we can control our thoughts and what we put into our minds, like one would control his diet if he were diabetic, we can help ourselves create positive thoughts which will affect our emotions positively. Paul wrote, “Whatsoever things are true, whatsoever things are honest, whatsoever things are just, whatsoever things are pure, whatsoever things are lovely, whatsoever things are of good report; if there be any virtue, and if there be any praise, think on these things.”21
Christianity offers the best solutions to facing and overcoming the problems of life, with the promise of life ever after, where there will be no more death, or sorrow, neither will there be any more pain or crying, for the former things will be wiped away.22 We won’t even remember the anguish and pain we passed through for the joys and pleasures that await us. “For eye has not seen, nor ear heard, neither has it entered into the heart of man the things which God has prepared for them that love him.”23

1 Isaiah 41:10.
2 Matthew 10:28.
3 Psalm 23:4.
4 Hebrews 2:15.
5 John 11:25–26.
6 2 Corinthians 1:4.
7 James 5:11.
8 John 14:18.
9 Proverbs 22:24.
10 1 John 1:9.
11 Galatians 5:23.
12 Ephesians 4:31–32.
13 1 John 1:9.
14 Proverbs 28:13.
15 Matthew 6:34.
16 Ephesians 4:32.
17 1 Corinthians 13:13.
18 1 Thessalonians 5:18.
19 Romans 8:28.
20 Nehemiah 8:10.
21 Philippians 4:8.
22 Revelation 21:4.

Copyright © Fight for Your Faith