Does your faith need strengthening? Are you confused and wondering if Jesus Christ is really "The Way, the Truth, and the Life?" "Fight for Your Faith" is a blog filled with interesting and thought provoking articles to help you find the answers you are seeking. Jesus said, "Seek and ye shall find." In Jeremiah we read, "Ye shall seek Me, and find Me, when ye shall seek for Me with all your heart." These articles and videos will help you in your search for the Truth.

Thursday, June 4, 2026

Recopilación sobre los Padres de la Iglesia y su concepto del Anticristo - Parte 1


Recopilación de Dennis Edwards

Justino MƔrtir, 100-165 d. C.

Justino nació en Samaria en una familia gentil-pagana. Buscó la verdad en los filósofos griegos y romanos. Un dĆ­a conoció a un cristiano que compartió con Ć©l la sabidurĆ­a de los profetas de Dios y sus profecĆ­as sobre Cristo. Justino habĆ­a estudiado filosofĆ­a en profundidad, pero aĆŗn no estaba satisfecho con sus conclusiones. Se convenció de que el testimonio de los profetas era mĆ”s certero que el razonamiento de los filósofos. Por ello, decidió seguir a Cristo y se dedicó a viajar por todo el paĆ­s difundiendo el conocimiento del cristianismo como la verdadera filosofĆ­a. Fundó una escuela en Roma y escribió cartas al Senado y al emperador romano Antonino para que cesara la persecución de los primeros cristianos. Fue denunciado por el cĆ­nico filósofo Crescente y, como consecuencia, juzgado en un tribunal romano, donde fue declarado culpable de negarse a adorar a los dioses romanos y de desobedecer al emperador. Ɖl y seis de sus discĆ­pulos fueron decapitados.[1]

Respecto al Anticristo, escribió:

«El que estĆ” a punto de proferir palabras blasfemas y audaces contra el AltĆ­simo, ya estĆ” a las puertas —Daniel indica que su permanencia serĆ” por un tiempo, tiempos y medio tiempo.»[2]

Aquƭ vemos a Justino citando el libro de Daniel, que se encuentra en el Antiguo Testamento. Describe algunos de los atributos del Anticristo que se encuentran en Daniel 7:25 y mƔs adelante en Daniel 11:36. Daniel 7:25 dice:

«Y Ć©l (el Anticristo) proferirĆ” palabras contra el AltĆ­simo, y oprimirĆ” a los santos del AltĆ­simo, y pensarĆ” en cambiar los tiempos y las leyes; y serĆ”n entregados en su mano por un tiempo, y tiempos y medio tiempo.» Daniel 11:36 es similar a Daniel 7:25 y tambiĆ©n habla de los atributos del Anticristo.

«Y el rey harĆ” segĆŗn su voluntad; y se enaltecerĆ” y se engrandecerĆ” sobre todo dios, y hablarĆ” cosas asombrosas contra el Dios de los dioses, y prosperarĆ” hasta que se cumpla la indignación; porque lo que estĆ” determinado se cumplirĆ”».

Justino tambiĆ©n menciona la duración de su reinado como «un tiempo, tiempos y medio tiempo», lo que significa tres aƱos y medio, como se indica en varios pasajes de las Escrituras, como en Daniel 7:25.[Daniel 7:25, 12:7] Justino continĆŗa:

«¡Insensatos son los que no entienden lo que, en efecto, han seƱalado todos los testimonios de los profetas! Se habla de dos venidas de Cristo: una en la que serĆ” predicado como el que sufre sin gloria —deshonrado y crucificado—; la segunda, en la que vendrĆ” con gloria del cielo, cuando el ApostasĆ­a, que habla grandes cosas contra el AltĆ­simo, estĆ© en la tierra y se atreva a hacer maldades contra nosotros, los cristianos».[3]

Una vez mÔs, Justino habla de las dos venidas del Mesías. Primero serÔ crucificada como una oveja ante sus esquiladores, como un cordero al matadero, tal como se describe en Isaías 53 y en los Salmos, y como se cumplió con Jesús de Nazaret en el año 30 d. C. Su segunda venida tendrÔ lugar justo después del reinado del Anticristo, al que Justino cita del capítulo 7 de Daniel o de la Segunda Epístola a los Tesalonicenses como algo que aún estÔ por venir.


Ireneo (130-202 d. C.) nació en una familia cristiana y fue discípulo de Policarpo, quien a su vez fue discípulo del apóstol Juan. Fue obispo griego de Lyon, Francia, y escribió mÔs sobre profecía bíblica que cualquiera de sus predecesores.[4]

Ireneo cita la mayor parte de 2 Tesalonicenses 2, en lo referente al Hombre de Pecado, y la aplica al Anticristo, afirmando que el Templo en el que se sentarĆ” es el Templo de JerusalĆ©n. Cita Mateo 24 sobre la abominación y el tiempo de tribulación sin igual, y lo aplica al tiempo de la blasfemia del Anticristo en JerusalĆ©n. Habla de su surgimiento como el Cuerno PequeƱo despuĆ©s de los diez Ćŗltimos reyes del Imperio Romano, y cita las palabras de Daniel: «tiempo, tiempos y la mitad del tiempo», explicĆ”ndolas como los tres aƱos y medio del reinado del Anticristo.[5]

En la cita anterior, el apologista cristiano Benjamin Wills Newton, del siglo XIX, explica que Ireneo sitĆŗa claramente la «abominación desoladora» como un acontecimiento futuro durante el reinado del Anticristo en JerusalĆ©n.

«A la mitad de la semana (o perĆ­odo de siete aƱos), dice Daniel, se quitarĆ”n el sacrificio y la libación, y en el Templo estarĆ” la abominación desoladora; y hasta que se cumpla el tiempo, se decretarĆ” una destrucción sobre la desolación; pero la mitad de la semana (o perĆ­odo de siete aƱos) es de tres aƱos y seis meses».[6]

En la cita anterior, Ireneo cita Daniel 9:27, que dice:

«Y confirmarĆ” el pacto con muchos por una semana; y a la mitad de la semana harĆ” cesar el sacrificio y la ofrenda, y por la abundancia de abominaciones lo dejarĆ” desolado, hasta la destrucción, y esta se derramarĆ” sobre el desolado».

Sin entrar en todos los detalles del versĆ­culo, podemos ver que Ireneo se refiere a la Ć©poca del Anticristo en el futuro, no a un evento pasado. La palabra «semana» o «hebdomada» en griego, o «shabua» en hebreo, se refiere a un perĆ­odo de siete aƱos, no a una semana de siete dĆ­as. Daniel 9:27 menciona la «mitad de la semana», que Ireneo interpreta correctamente como tres aƱos y medio.

«Pero cuando el Anticristo haya devastado todo en este mundo, reinando tres aƱos y seis meses, y se haya sentado en el Templo de JerusalĆ©n, entonces el SeƱor vendrĆ” del cielo en las nubes, en la gloria del Padre, para arrojarlo a Ć©l y a los que le obedecen al lago de fuego. Pero Ɖl traerĆ” para los justos los tiempos del reino, es decir, el descanso: el sĆ©ptimo dĆ­a santificado; y restaurarĆ” a Abraham la promesa de la herencia, en la cual, dice el SeƱor, muchos vendrĆ”n del oriente y del occidente, y se sentarĆ”n a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob.»[7]

Ireneo concluye que el Anticristo reinarÔ durante tres años y medio, lo cual se encuentra tanto en Daniel como en el libro del Apocalipsis. De la Epístola a los Tesalonicenses de Pablo obtenemos la idea del Anticristo sentado en el Templo. Del Evangelio de Mateo y del libro del Apocalipsis, Ireneo obtiene la imagen de Jesús regresando en las nubes del cielo [Mateo 24:29-31] para arrojar a los impíos al lago de fuego [Apocalipsis 19:20], lo que da inicio a un reinado de paz de mil años en la tierra [Apocalipsis 20:3 y 5]. La escatología de Ireneo se encuentra escrita en la Biblia.


He incluido la Epístola de Bernabé, aunque hoy en día no se sabe con certeza quién fue su autor. La Epístola de Bernabé se considera uno de los libros apócrifos del Nuevo Testamento. Los libros apócrifos se consideraban lecturas valiosas, pero no al mismo nivel que las Escrituras. A veces se encontraban al final de los primeros manuscritos del Nuevo Testamento. Los libros apócrifos del Antiguo Testamento se ubican entre las Escrituras reconocidas del Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento. La Epístola de Bernabé formaba parte de los apócrifos del Nuevo Testamento. Algunos de los primeros creyentes consideraban que el autor de la epístola era Bernabé, quien había acompañado al apóstol Pablo en sus inicios [Hechos 9:27, 13:2] y, por lo tanto, también era apóstol. Estos sitúan la escritura de la epístola entre los años 70 y 80 d. C. Otros, sin embargo, afirman que la epístola fue escrita por otro Bernabé tan tarde como en el año 132 d. C. Eusebio, obispo de Cesarea en el año 314 d. C., menciona la epístola en sus escritos, indicando que no se incluía entre los escritos aceptados de los apóstoles. Se la consideraba un apócrifo del Nuevo Testamento, es decir, bueno, pero no Escritura. Clemente de Alejandría y Orígenes también mencionan la Epístola de Bernabé y parecían creer que era auténtica, es decir, escrita por el compañero de viaje de Pablo.[8] He incluido la epístola porque era conocida por los primeros Padres de la Iglesia y a veces se encontraba después de los libros aceptados del Nuevo Testamento en algunos de los manuscritos originales mÔs antiguos. Por lo tanto, es auténtica, pero no sabemos si proviene de la epístola de Bernabé o no.

«El perĆ­odo culminante de prueba (la gran tribulación), como estĆ” escrito y como dice Daniel, se acerca; porque el SeƱor ha acortado los tiempos y los dĆ­as [Mateo 24:22] para que sus amados se apresuren a alcanzar su herencia. AsĆ­ dice el profeta: “Diez reinos reinarĆ”n sobre la tierra, y despuĆ©s de ellos se levantarĆ” uno muy pequeƱo que someterĆ” a tres a la vez…”. De este, Daniel dice de nuevo: “Y vi la cuarta bestia que subĆ­a del mar; y en ella aparecieron diez cuernos, y en medio de ellos surgió otro cuerno pequeƱo que derribó a tres de los grandes. Por tanto, debemos entender”»[9]

Aquí vemos a Bernabé citando con precisión Daniel 7:24-25 e identificando los versículos como referentes al Anticristo que aún estÔ por venir.

«En seis mil aƱos todo se cumplirĆ”. Y descansó el sĆ©ptimo dĆ­a; esto significa que cuando venga su Hijo, y abolirĆ” el tiempo del Maligno, y juzgarĆ” a los impĆ­os, y cambiarĆ” el sol, la luna y las estrellas, entonces descansarĆ” gloriosamente el sĆ©ptimo dĆ­a.»[10]

SegĆŗn la escatologĆ­a judĆ­a, el mundo abarcarĆ­a un perĆ­odo de 7000 aƱos: seis mil aƱos bajo el dominio del hombre y mil aƱos bajo el dominio del MesĆ­as. No tenemos versĆ­culos bĆ­blicos que confirmen esa idea, aunque la Biblia dice que el SeƱor harĆ­a una obra breve en la tierra.[Romanos 9:28] El apóstol Pedro tambiĆ©n dice: “Para el SeƱor un dĆ­a es como mil aƱos, y mil aƱos como un dĆ­a.”[2 Pedro 3:8] En el Salmo de MoisĆ©s leemos: “Mil aƱos delante de ti son como un dĆ­a que ya pasó.”[Salmo 90:4] Dado que Dios hizo el mundo y todo lo que hay en Ć©l en seis dĆ­as y luego descansó el sĆ©ptimo,[Ɖxodo 20:11] podemos ver de dónde surgió la idea judĆ­a de que el MesĆ­as vendrĆ­a para el Ćŗltimo perĆ­odo de mil aƱos. Pero debemos decir que parece tratarse de una especulación bĆ­blica.


Tertuliano (155-225 d. C.) fue un prolĆ­fico escritor cristiano primitivo de Cartago, Ɓfrica, de ascendencia bereber y posiblemente hijo de un centurión romano. Se le considera el padre de la teologĆ­a occidental, ya que fue el primer teólogo que escribió en latĆ­n. TambiĆ©n fue el primero en utilizar el tĆ©rmino «Trinidad». Se convirtió alrededor de los 40 aƱos y afirmó: «Los cristianos se hacen, no nacen». Estuvo casado con una mujer cristiana. Defendió el principio de la suficiencia de las Escrituras y sostuvo que la teologĆ­a cristiana no debĆ­a depender de ninguna filosofĆ­a acadĆ©mica.[11] Respecto al Anticristo, escribió:

«TambiĆ©n en el Apocalipsis de Juan se establece el curso de los tiempos, durante los cuales las almas de los mĆ”rtires, bajo el altar, clamando venganza y juicio, deben esperar. Primero, la tierra debe beber sus plagas de las copas de los Ć”ngeles; y la ciudad ramera debe sufrir la destrucción de los diez Reyes Magos, y la Bestia Anticristo, con su falso profeta, harĆ” la guerra contra la Iglesia de Dios; y luego, desterrado el Diablo por un tiempo al abismo, se juzgarĆ” el privilegio de la primera resurrección, y la sentencia correspondiente a la resurrección universal serĆ” pronunciada segĆŗn los libros».

En la cita anterior, Tertuliano cita primero Apocalipsis 6:9-11 sobre los mĆ”rtires de la fe que deben esperar la venganza contra sus enemigos. Luego menciona las “plagas de las copas de los Ć”ngeles”, especĆ­ficamente la ira de Dios descrita en Apocalipsis 16. Omite las trompetas de la tribulación de los capĆ­tulos 8-10, que solo muestran la destrucción de un tercio, y menciona las copas de la ira, que muestran la destrucción total. De Apocalipsis 17 y 18 habla de la destrucción del “sistema” de la ciudad de las rameras. TambiĆ©n menciona a la Bestia Anticristo y al falso profeta de Apocalipsis 13 y 19. Finaliza con su interpretación de los eventos de Apocalipsis 20. Todo presentado de forma muy bĆ­blica, aunque sin muchos detalles.

Respecto a los dos testigos de Apocalipsis 11, dijo lo siguiente:

«Enoc y ElĆ­as son llevados al cielo; su muerte no se halla, pues se retrasa. Sin embargo, estĆ”n reservados para morir, para que con su sangre aniquilen al Anticristo».[12]

Dado que ni Enoc [Génesis 5:24 (bisabuelo de Noé), Hebreos 11:5] ni Elías [2 Reyes 2:1-17] murieron en el Antiguo Testamento, sino que ambos fueron llevados al cielo, los primeros cristianos llegaron a creer que los dos testigos del capítulo 11 de Apocalipsis, que testificaron contra el sistema del Anticristo en Jerusalén durante casi tres años y medio, serían ungidos con los espíritus de Enoc y Elías. Muchos eruditos bíblicos actuales creen que esta podría ser una interpretación correcta.


Hipólito (170-235 d. C.)

Hipólito fue un importante teólogo cristiano de los siglos II y III, pero se desconoce su paradero y el lugar donde ejerció su ministerio. Algunos sugieren que pudo haberse opuesto a la Iglesia de Roma, que se estaba desarrollando en aquella época. Eusebio y Jerónimo confiesan no poder precisar dónde sirvió Hipólito en la jerarquía eclesiÔstica. Algunos sugieren que pudo haber participado en iglesias domésticas romanas en conflicto con el obispo de Roma. Durante la persecución del emperador Maximino el Tracio, fue exiliado a Cerdeña para trabajar en las minas, donde falleció. El papa FabiÔn (236-250 d. C.) trasladó sus restos a Roma para darle sepultura religiosa años después.[13]

Al hablar de la imagen de Daniel 2, escribió:

«DespuĆ©s de estos vienen los romanos, siendo las piernas de hierro de la imagen —fuertes como el hierro— para que se seƱalen las democracias que estĆ”n por surgir, correspondiendo respectivamente a los diez dedos de la imagen, en los que habrĆ” hierro mezclado con barro».[14]

Vemos de nuevo que Hipólito sitĆŗa los diez dedos de la imagen de Daniel 2 en el futuro y predice el surgimiento de las democracias, representadas como barro en la imagen. 


OrĆ­genes de AlejandrĆ­a (184-254 d. C.) fue uno de los apologistas mĆ”s importantes de la fe cristiana primitiva, especialmente del cristianismo oriental, y escribió en griego. Fue pionero en la idea de la triple interpretación de las Escrituras: la literal, la Ć©tica y la espiritual. Su visión de que el Padre era mĆ”s Dios que el Hijo fue percibida como la raĆ­z de la herejĆ­a arriana, y fue condenado como hereje. La herejĆ­a arriana consideraba a JesĆŗs el primer ser creado y, por lo tanto, de menor autoridad que Dios y no igual a Ɖl.[15] Tanto los mormones como los testigos de JehovĆ” siguen esta teologĆ­a.

En referencia a 2 Tesalonicenses 2, escribió:

“Explicar todo esto no es asunto nuestro ahora. Pero en Daniel hay una profecĆ­a sobre este mismo Anticristo, que no puede sino despertar la admiración de cualquiera que la lea con sentido comĆŗn y sinceridad. Porque allĆ­, con palabras verdaderamente divinas y profĆ©ticas, se describen los reinos venideros, desde la Ć©poca de Daniel hasta la destrucción del mundo. Y esta profecĆ­a puede ser leĆ­da por todos. Ahora bien, veamos si no se habla tambiĆ©n del Anticristo allĆ­ con estas palabras:

"Al final de sus reinos, cuando sus transgresiones se hayan colmado, se levantarĆ” un rey descarado y que entenderĆ” problemas, etc.’ [Daniel 8:23]”

“Y lo que ya he citado de las palabras de Pablo, que se sentarĆ” en el Templo de Dios, haciĆ©ndose pasar por Dios [2 Tesalonicenses 2:4], tambiĆ©n lo dice Daniel, y de esta manera: ‘En el Templo se sentarĆ”’”. «SerĆ” la abominación desoladora; y hasta el fin del tiempo se darĆ” la consumación contra la desolación.» [Daniel 9:27] [16]

OrĆ­genes cita claramente Daniel 8, 2 Tesalonicenses 2 y Daniel 9:27, todos en referencia al tiempo del Anticristo como un evento futuro. Por lo tanto, sitĆŗa el cumplimiento de las palabras de JesĆŗs en Mateo 24 en el futuro, bajo el Anticristo.


Victorino de Pettau (240(?) - 304 d. C.)

Victorino probablemente nació en Grecia, hablaba griego, pero escribía en latín. Jerónimo lo elogiaba y fue obispo de Pettau, en la actual Eslovenia. Consideraba la pronta venida de Cristo como un hilo conductor a lo largo del libro del Apocalipsis. Antes del fin, escribió que habría guerras, hambrunas, pestilencias y persecución de los cristianos. Victorino fue martirizado durante las persecuciones del emperador Diocleciano.[17] Al hablar del falso profeta en Apocalipsis 13, dijo:

«HarĆ” que se coloque una imagen de oro del Anticristo en el Templo de JerusalĆ©n, y que un Ć”ngel apóstata entre en ella para pronunciar voces y orĆ”culos. TambiĆ©n harĆ” que tanto esclavos como libres reciban una marca en la frente o en la mano derecha con el nĆŗmero de su nombre, para que nadie pueda comprar ni vender».

En la sección anterior, Victorino especula sobre cómo hablarÔ la imagen de Apocalipsis 13:15 y se lo atribuye a un Ôngel demoníaco apóstata. Cita con precisión Apocalipsis 13:16-17 sobre la marca de la bestia.


Lactancio (240-320/325 d. C.)

Lactancio fue un autor cristiano primitivo que se convirtió en consejero del primer emperador romano cristiano, Constantino I, y fue tutor de su hijo Crispo, quien tenĆ­a entre 10 y 15 aƱos en ese momento. Su obra mĆ”s importante fue «Instituciones Divinas», una apologĆ­a destinada a demostrar la veracidad y la razonabilidad del cristianismo ante sus crĆ­ticos paganos. Lactancio era un norteafricano de habla latina, de origen bereber, y no nació en una familia cristiana. En sus escritos no demuestra un profundo conocimiento de las Escrituras, pero sĆ­ era hĆ”bil en la retórica.[18] Hablando del Anticristo, escribió:

«Ć‰l mandarĆ” que descienda fuego del cielo, que el sol se detenga en su curso y que una imagen hable; y estas cosas se harĆ”n por su mandato. Con estos prodigios, incluso los sabios serĆ”n seducidos por Ć©l. Entonces intentarĆ” destruir el Templo de Dios y perseguirĆ” a los justos; y habrĆ” presión y prueba como nunca antes se ha visto desde el principio del mundo».

En Apocalipsis 13:13 encontramos la cita de Lactancio sobre «fuego que desciende del cielo»; sin embargo, se refiere al falso profeta y no al Anticristo. No hay ninguna referencia a que el Anticristo o el falso profeta puedan detener el sol. Nuevamente, es el falso profeta quien tiene el poder de hacer hablar a la imagen de la bestia. Su referencia a que “la mayor parte, incluso los sabios”, serĆ”n tentados, alude a Daniel 11:35, que dice:

“Y algunos de los entendidos caerĆ”n, para ser probados, purificados y emblanquecidos”.

O la advertencia de JesĆŗs en el Evangelio de Mateo, capĆ­tulo 24, que dice:

«Porque se levantarĆ”n falsos Cristos y falsos profetas, y harĆ”n grandes seƱales y prodigios, de tal manera que, si fuera posible, engaƱarĆ­an aun a los escogidos.» [Mateo 24:24]

Lactantino continĆŗa:

«Todos los que crean en Ć©l y lo reciban, serĆ”n marcados por Ć©l como ovejas; pero los que rechacen su marca, huirĆ”n a los montes o serĆ”n apresados ​​y condenados a muerte… Y se le permitirĆ” asolar el mundo durante cuarenta y dos meses (3 aƱos y medio). Este es el perĆ­odo en que la justicia serĆ” rechazada y la inocencia detestada. Este es el que se llama Anticristo, pero se harĆ” pasar por Cristo y lucharĆ” contra el verdadero Cristo.» [19]

La primera sección sobre recibir la marca se encuentra en Apocalipsis 13.

«Y harĆ” que todos, pequeƱos y grandes, Ricos y pobres, libres y esclavos, recibirĆ­an una marca en la mano derecha o en la frente; y nadie podrĆ­a comprar ni vender, sino el que tuviera la marca, o el nombre de la bestia, o el nĆŗmero de su nombre… y su nĆŗmero es seiscientos sesenta y seis (666). [Apocalipsis 13:16-18]

«Huyan a los montes» parece referirse a Apocalipsis 12, donde la Iglesia, o los cristianos creyentes, huyen del Anticristo durante el perĆ­odo de la Gran Tribulación. Leamos la Biblia:

«Y a la mujer (la Iglesia de los creyentes cristianos) se le dieron dos alas de gran Ć”guila, para que volara al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y medio tiempo, lejos de la presencia de la serpiente.» [Apocalipsis 12:14]

Otra posibilidad es que Lactanius se refiera a las palabras de JesĆŗs en el Evangelio de Mateo:

«Entonces, los que estĆ©n en Judea, huyan a los montes.» [Mateo 24:16]

Los cuarenta y dos meses de Lactanius provienen de Apocalipsis 13, que habla de la persecución del Anticristo contra los santos y todos aquellos que se niegan a someterse a su sistema económico mundial. Leemos:

«Y se le dio una boca que hablaba grandes cosas y blasfemias; y se le dio poder para actuar durante cuarenta y dos meses… Y se le dio poder para hacer guerra contra los santos y vencerlos; y se le dio autoridad sobre toda tribu, lengua y nación.» [Apocalipsis 13:5 y 7]

Los Padres de la Iglesia sabían y enseñaban que la Segunda Venida de Cristo estaría precedida por el período de persecución bajo el Anticristo. Citaron extensamente Daniel, Mateo 24, 2 Tesalonicenses 2 y Apocalipsis para fundamentar su argumento.

Para ir a la Parte 2, haga clic aquƭ. (MaƱana)

Publicado originalmente el 23 de octubre de 2019

Notas a pie de pƔgina:

[1] Wikipedia Justino MƔrtir

[2] Justino MĆ”rtir, Carta a Trifón el judĆ­o, pĆ”g. 159, citado por B.W. Newton en «Las perspectivas de los diez reinos», pĆ”g. 373.

[3a] Daniel 7:25, 12:7

[3] Justino MĆ”rtir, citado por B.W. Newton en «Las perspectivas de los diez reinos», pĆ”gs. 373-374.

[4] Wikipedia Ireneo

[5] Newton, B.W., «Las perspectivas de los diez reinos», pĆ”g. 374

[6] Ireneo, adverbio Her. CapĆ­tulo 25, citado por B.W. Newton en «Las perspectivas de los diez reinos», pĆ”g. 375.

[7] IbĆ­d., CapĆ­tulo 30

[8] Wikipedia Epƭstola de BernabƩ

[9] EpĆ­stola de BernabĆ©, versión latina del n.Āŗ 4, cuyo original griego se ha perdido, citada por B.W. Newton en «Perspectivas de los Diez Reinos», p. 372

[10] IbĆ­d., n.Āŗ 15

[11] Wikipedia Tertuliano

[12] Tertuliano, citado por Maitland en su «Escuela de Interpretación de los Apóstoles», p. 165, y citado por B.W. Newton en «Perspectivas de los Diez Reinos», p. 376.

[13] Wikipedia Hipólito

[14] Hipólito, citado por Maitland; Cadena de Daniel, citado por B.W. Newton en «Perspectivas de los Diez Reinos», p. 377.

[15] Wikipedia OrĆ­genes de AlejandrĆ­a

[16] OrĆ­genes, citado por Maitland, p. 171, citado por B.W. Newton, “Las perspectivas de los diez reinos”, pĆ”g. 377-378.

[17] Wikipedia Victorino de Pettau

[18] Wikipedia Lactancio

[19] Institutos Lactantius VII, citado por B.W. Newton, “Las perspectivas de los diez reinos”, p.379.

0 Comments:

Copyright © Fight for Your Faith