Dennis Edwards:
Durante mi penĂșltimo año de universidad, fui elegido jugador-entrenador del equipo de fĂștbol americano de la fraternidad TKE. Para los TKE, el fĂștbol americano interfraternidad era importante. El club de la fraternidad TKE no era un club deportivo como los SIG, que pertenecĂan a muchos de los equipos deportivos del campus. Ni como los LUK, otra fraternidad cuyos miembros provenĂan principalmente de los famosos equipos de remo de Marietta College. Para los TKE, el estigma de ganar la liga interfraternidad era importante, al menos para ellos, para su propia autoestima y su destreza en las citas.
Mi primera y mĂĄs importante decisiĂłn como entrenador fue nombrar al mariscal de campo del equipo ofensivo. El mariscal de campo es el jugador que dirige las jugadas y organiza la ofensiva. Como entrenador, querĂa un mariscal de campo que escuchara mis consejos y que fuera respetado por los jugadores. Necesitaba una persona por la que los demĂĄs jugadores se esforzaran al mĂĄximo. Por supuesto, el mariscal de campo tambiĂ©n debĂa ser capaz de pasar el balĂłn, correr y ser un atleta completo. Antes de decidir quiĂ©n serĂa el mariscal de campo, sentĂa la presiĂłn de diferentes sectores de mi fraternidad.
Algunos pensaban que Levy, de Long Island, deberĂa serlo. Era un atleta talentoso, muy ĂĄgil, rĂĄpido, con movimientos ĂĄgiles, buen brazo y, como estudiante de Ășltimo año, deberĂa ser el primero en la selecciĂłn, segĂșn otros. Luego estaba O'Neil, de Ohio. Era un estudiante de penĂșltimo año y un atleta potente. Era fuerte, musculoso, con una figura imponente, pero tambiĂ©n con un gran brazo para lanzar. Luego estaba Terry, de Pensilvania. Era un cristiano tranquilo, un buen atleta, pero no tan talentoso como Levy y O'Neil.
Al final, elegĂ a Terry. La razĂłn era simple. Tanto Levy como O'Neil tenĂan tendencia al orgullo. Ambos eran bocazas y, por lo tanto, ofendĂan a los demĂĄs. El mariscal de campo debĂa ser alguien que uniera al equipo. TambiĂ©n debĂa ser alguien que trabajara bien con el entrenador. No fue una decisiĂłn difĂcil, pero recibĂ crĂticas de los seguidores de los otros dos jugadores.
Tuvimos dos años fantĂĄsticos como entrenador, manteniĂ©ndonos invictos. UsĂ© a Levy como mediocampista, quien corrĂa con el balĂłn a menudo, y a O'Neil como fullback. Hicimos jugadas para que ambos chicos tuvieran la oportunidad de usar sus buenos brazos. Muchos de los jugadores de nuestro equipo fueron elegidos All-Stars de la Liga Interfraternidad.
Otra decisiĂłn difĂcil para mĂ fue convertirme en centro, en mi primer año. El centro es el jugador que le devuelve el balĂłn al mariscal de campo. Es una posiciĂłn importante, ya que una mala subida puede poner en peligro un partido. El centro original no estaba demostrando ser muy confiable en el primer partido. DecidĂ aceptar la posiciĂłn. Fue una lecciĂłn de humildad ascenderme, pero sabĂa que tenĂa que hacerlo. Al final del año fui elegido centro All-Star. Parece que tomĂ© la decisiĂłn correcta.
Lo que aprendĂ de mi experiencia como entrenador de fĂștbol americano fue que las personalidades ostentosas y vocingleras no son necesariamente las mejores para liderar un equipo. Incluso un tipo tranquilo como Terry, sometido a su entrenador, podĂa hacer un excelente trabajo y promover la unidad y el trabajo en equipo, que es lo que un buen equipo necesita para ganar el partido.
Publicado originalmente el 12 de septiembre de 2012


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