Dennis Edwards
Dios promete consolarnos en nuestros momentos de tribulación. Jesús dijo: «No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros» (Juan 14:18). El apóstol Pablo escribió: «Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que también nosotros podamos consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios» (2 Corintios 1:3-4).
Una exnovia suya tuvo una visión o sueño mientras oraba temprano por la mañana, tras recibir la noticia de la muerte de mi hijo. Oyó la voz de mi hijo hablándole en el sueño. En ese momento, yo estaba en Bermudas organizando las cosas en el apartamento de mi hijo. Me embargaba una oleada de dolor y desesperación. Me costaba mucho continuar. El Señor me dijo que parara y revisara mi correo en la computadora. El siguiente es el mensaje que la exnovia de mi hijo me envió por correo electrónico, un mensaje para mà que habÃa recibido en un sueño matutino.
"Dile a mi padre que siento no haberme mantenido en mejor contacto. Dile que estoy orgullosa de tener un padre como él. SÃ, tuvimos nuestros desacuerdos, pero eso fue en el pasado. Dile a mi padre que he encontrado la paz, la paz que sobrepasa todo entendimiento. El paraÃso es maravilloso, indescriptible. Dile a mi padre que estoy agradecida por las cosas que me enseñó y las oraciones que hizo. Dile a mi padre que siga luchando y que afronte la tormenta. Estoy en los brazos de Jesús, donde pertenezco. Dile a mi padre que lo amo y que debe seguir luchando la batalla de la fe. Dile que sea un gran luchador por Jesús".
Rompà a llorar de nuevo al leer su mensaje. Pero ahora eran lágrimas de alegrÃa, no de tristeza. Mi hijo estaba verdaderamente en los brazos de Jesús, quien prometió enjugar toda lágrima y tristeza. Gracias, Jesús, por darnos esperanza. Gracias, Jesús, por perdonar nuestros pecados. Gracias, Jesús, por arreglar las cosas. Seguro en los brazos de Jesús. Seguro en su tierno pecho. Allà mi hijo encontrará dulce consuelo. Allà encontrará dulce descanso.
Publicado originalmente el 2 de marzo de 2012.

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