Cita de Malcolm Muggeridge sobre la vÃctima de la verdad:
"Aun asÃ, la verdad es muy hermosa; más, en mi opinión, que la justicia —la búsqueda actual—, que fácilmente se presenta como falsa. En las casi siete décadas que he vivido, el mundo se ha desbordado de derramamiento de sangre y explosiones cuyo polvo nunca ha tenido tiempo de asentarse antes de que otras estallen; todo por causas supuestamente justas. La búsqueda de la justicia continúa, y las armas y el odio se acumulan; pero la verdad fue una vÃctima temprana. Las mentiras sobre las que se han librado nuestras guerras y se han firmado nuestros tratados de paz. ¡Las mentiras de la revolución y la contrarrevolución! Las mentiras de la publicidad, de las noticias, del arte de vender, de la polÃtica. ¡Las mentiras de los sacerdotes en el púlpito, del profesor en su podio, del periodista en su máquina de escribir! La mentira clavada como una espina de pescado en la garganta del micrófono, las mentiras de mano del camarógrafo merodeador.
"Ignazio Salone me contó una vez cómo, cuando era miembro de la antigua Comintern (en Moscú, durante la URSS), se estaba discutiendo una estratagema, y un delegado, recién llegado y sin experiencia previa, hizo la extraordinaria observación de que si se publicaba tal o cual declaración, no serÃa cierta. Hubo un momento de silencio aturdido, y luego todos comenzaron a reÃr. Rieron sin parar hasta que las lágrimas corrieron por sus mejillas y los muros del Kremlin parecieron temblar. La misma risa resuena en cada cámara del consejo y sala del gabinete, dondequiera que dos o más personas se reúnan para ejercer la autoridad. Es la verdad la que ha muerto, no Dios.[1]
Dennis Edwards: La verdad, en efecto, sufrió un intento de asesinato, pero el anuncio de su muerte fue prematuro. La verdad está viva y coleando para quienes la buscan. Verdad, por definición, significa verdad objetiva, no el "verdadero para ti, pero no para mÃ" de hoy. La verdad no es relativa. La verdad es verdadera, ya sea que tú y yo la creamos o no, ya sea que alguien la crea o no. Siendo un joven estudiante universitario, en mi primer año decidà hacer de la "verdad" mi meta académica, asà que busqué la verdad. Estudié historia, religión, polÃtica, filosofÃa, psicologÃa, literatura, música, arte; en busca de la verdad. A partir de mis estudios y experiencias de vida, llegué a la conclusión de que la mayor verdad era el amor. Pero ¿qué, quién o dónde estaba la fuente del verdadero amor sacrificial? ¿Qué, quién o dónde estaba la fuente del poder del amor?
Mi búsqueda de la verdad me llevó a los brazos de Jesús, quien dijo: "Yo soy el camino, la verdad y la vida". Nadie viene a Dios Padre sino por mÃ. [Juan 14:6] Para descubrir quién era Jesús, no fui al seminario ni a la iglesia local. En cambio, comencé a leer el Nuevo Testamento e intenté poner en práctica lo que leÃa en mi vida. Cuando leÃ: «Ve, vende todo lo que tienes y dalo a los pobres, y ven y sÃgueme» [Mateo 19:21], eso fue lo que hice. Durante muchos años me negué a leer nada que no fuera la Palabra de Dios. Memorizaba las Escrituras para recordar lo que Dios habÃa dicho sobre un tema determinado.
Jesús mismo dijo: «Si permanecéis en mi palabra, conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres» [Juan 8:31-32]. He intentado «permanecer en su palabra» leyendo la Biblia a diario y tratando de aplicarla a mi vida. En los salmos leemos: «Con tus mandamientos me has hecho más sabio que mis enemigos, porque tus palabras siempre están conmigo». Más que todos mis enseñadores he entendido, Porque tus testimonios son mis meditaciones. Entiendo más que los antiguos, porque guardo tus preceptos. [Salmos 119:98-100] He procurado seguir el consejo de Dios y hacer de su Palabra mi mediación. Su Palabra ha sido lámpara a mis pies y lumbrera a mi camino, [Salmos 119:105] una luz que brilla cada dÃa con más claridad. [Proverbios 4:18]
Por favor, busca un Nuevo Testamento si puedes y siéntate a leerlo sin distracciones. El apóstol Pedro dijo que más grande que sus propias experiencias personales con Jesús era el testimonio de que Dios habla a través de su Palabra escrita. Por favor, léelo hasta que la estrella de la mañana amanezca en tu corazón y entiendas. Si estuvieras perdido en una noche oscura y lúgubre y vieras una luz distante, aunque fuera tenue, irÃas hacia ella. [2 Pedro 1:19] Esa luz es la Palabra de Dios. Ve hacia ella y encuentra el tesoro escondido en ella. "Porque conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres." [Juan 8:32] Y A quien el Hijo libere, será verdaderamente libre. [Juan 8:36]
Publicado originalmente en ingéls el 7 de junio de 2015
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Para un estudio del Salmo 35
Notas
[1] https://www.rzim.org/read/just-thinking-magazine/the-inextinguishable-light


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