Does your faith need strengthening? Are you confused and wondering if Jesus Christ is really "The Way, the Truth, and the Life?" "Fight for Your Faith" is a blog filled with interesting and thought provoking articles to help you find the answers you are seeking. Jesus said, "Seek and ye shall find." In Jeremiah we read, "Ye shall seek Me, and find Me, when ye shall seek for Me with all your heart." These articles and videos will help you in your search for the Truth.
O Salmo 80:3, 7 e 19 repete três vezes uma oração semelhante: "Volta-te, ó Deus, e faze resplandecer o teu rosto, e seremos salvos." O autor sente a falta da presença de Deus na sua cultura. Suplica a Deus por um avivamento, para que a presença de Deus volte a estar sobre a nação para Deus.
Salmo 67:2 Para que o teu caminho seja conhecido na terra, a tua salvação entre todas as nações.
O autor ora por um avivamento, para que as nações conheçam o Senhor. Para que conheçam o caminho da salvação n’Ele.
Salmo 67:3 Louvem-te os povos, ó Deus; louvem-te todos os povos.
Entramos na presença de Deus com cânticos de louvor e gratidão. Salmo 100:4: "Entrai pelas suas portas com ações de graças e nos seus átrios com louvor; dai-Lhe graças e bendizei o seu nome."
Salmo 67:4 Alegrem-se e cantem de júbilo as nações, pois tu julgarás os povos com justiça e governarás as nações sobre a terra. (Selá)
As nações do mundo aguardam um governo justo. Um governo que julgará os Ãmpios e aliviará os pobres e os oprimidos. As nações alegrar-se-iam e cantariam de júbilo se tal governo viesse à terra.
Salmo 67:5: Louvem-te os povos, ó Deus; louvem-te todos os povos.
Finalmente, o povo terá razão para louvar Jesus naquele momento. Porá fim à guerra durante mil anos. Satanás estará preso no inferno durante esse tempo (Apocalipse 20:2). Os homens não aprenderão mais a guerrear. Transformarão as suas espadas em feixes de poda e as suas lanças em foices (IsaÃas 2:4).
IsaÃas 11:9 "Não haverá mal nem destruição em todo o meu santo monte, porque a terra se encherá do conhecimento do Senhor, como as águas cobrem o mar."
Salmo 67:6 Então a terra dará o seu fruto, e Deus, nosso Deus, nos abençoará.
Salmo 67:2 Que tu camino sea conocido en la tierra, tu salvación entre todas las naciones.
El autor ora por un avivamiento, para que las naciones conozcan al Señor y descubran el camino de salvación en Él.
Salmo 67:3 Que los pueblos te alaben, oh Dios; que todos los pueblos te alaben.
Entramos en la presencia de Dios con cánticos de alabanza y acción de gracias. Salmo 100:4: «Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza; dadle gracias y bendecid su nombre».
Las naciones del mundo esperan un gobierno justo. Un gobierno que juzgue a los impÃos y alivie a los pobres y oprimidos. Las naciones se alegrarÃan y cantarÃan con gozo si tal gobierno llegara a la tierra.
Ese gobierno llegará pronto cuando Cristo regrese para tomar el control de la tierra en la batalla de Armagedón. Sin embargo, antes de que surja el gobierno de Cristo, un falso MesÃas, el Anticristo, se levantará. Él pisoteará la verdad. Hablará palabras hirientes contra el AltÃsimo y oprimirá a sus santos. Intentará cambiar los tiempos y las leyes. Se engrandecerá en su corazón y, por medio de la paz, destruirá a muchos. Se levantará contra el PrÃncipe de los prÃncipes (Jesucristo en la batalla de Armagedón), pero será quebrantado sin intervención humana (Daniel 7:25, 8:12, 24-25).
Salmo 67:5: «Que los pueblos te alaben, oh Dios; que todos los pueblos te alaben».
Finalmente, en ese momento, el pueblo tendrá razón al alabar a Jesús. Él pondrá fin a la guerra durante mil años. Satanás será atado al infierno durante ese tiempo (Apocalipsis 20:2). Los hombres no aprenderán más la guerra. Convertirán sus espadas en gavillas de poda, y sus lanzas en podaderas (IsaÃas 2:4).
IsaÃas 11:9: «No harán daño ni destruirán en todo mi santo monte; porque la tierra estará llena del conocimiento del Señor, como las aguas cubren el mar».
Salmo 67:6: «Entonces la tierra dará su fruto, y Dios, nuestro Dios, nos bendecirá».
Nosotros, los fieles, gobernaremos y reinaremos con Cristo durante el Milenio.
«Vi las almas de los decapitados por el testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, que no habÃan adorado a la bestia ni a su imagen, ni habÃan recibido su marca en la frente ni en la mano; y vivieron y reinaron con Cristo mil años» (Apocalipsis 20:4b).
Salmo 67:7: «Dios nos bendecirá, y todos los confines de la tierra le temerán».
Salmo 67:2 Que tu camino sea conocido en la tierra, tu salvación entre todas las naciones.
El autor ora por un avivamiento, para que las naciones conozcan al Señor y descubran el camino de salvación en Él.
Salmo 67:3 Que los pueblos te alaben, oh Dios; que todos los pueblos te alaben.
Entramos en la presencia de Dios con cánticos de alabanza y acción de gracias. Salmo 100:4: «Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza; dadle gracias y bendecid su nombre».
Las naciones del mundo esperan un gobierno justo. Un gobierno que juzgue a los impÃos y alivie a los pobres y oprimidos. Las naciones se alegrarÃan y cantarÃan con gozo si tal gobierno llegara a la tierra.
Ese gobierno llegará pronto cuando Cristo regrese para tomar el control de la tierra en la batalla de Armagedón. Sin embargo, antes de que surja el gobierno de Cristo, un falso MesÃas, el Anticristo, se levantará. Él pisoteará la verdad. Hablará palabras hirientes contra el AltÃsimo y oprimirá a sus santos. Intentará cambiar los tiempos y las leyes. Se engrandecerá en su corazón y, por medio de la paz, destruirá a muchos. Se levantará contra el PrÃncipe de los prÃncipes (Jesucristo en la batalla de Armagedón), pero será quebrantado sin intervención humana (Daniel 7:25, 8:12, 24-25).
Salmo 67:5: «Que los pueblos te alaben, oh Dios; que todos los pueblos te alaben».
Finalmente, en ese momento, el pueblo tendrá razón al alabar a Jesús. Él pondrá fin a la guerra durante mil años. Satanás será atado al infierno durante ese tiempo (Apocalipsis 20:2). Los hombres no aprenderán más la guerra. Convertirán sus espadas en gavillas de poda, y sus lanzas en podaderas (IsaÃas 2:4).
IsaÃas 11:9: «No harán daño ni destruirán en todo mi santo monte; porque la tierra estará llena del conocimiento del Señor, como las aguas cubren el mar».
Salmo 67:6: «Entonces la tierra dará su fruto, y Dios, nuestro Dios, nos bendecirá».
Nosotros, los fieles, gobernaremos y reinaremos con Cristo durante el Milenio.
«Vi las almas de los decapitados por el testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, que no habÃan adorado a la bestia ni a su imagen, ni habÃan recibido su marca en la frente ni en la mano; y vivieron y reinaron con Cristo mil años» (Apocalipsis 20:4b).
Salmo 67:7: «Dios nos bendecirá, y todos los confines de la tierra le temerán».