Sunday, October 25, 2026
Saturday, October 24, 2026
Salmo 21 - Sé exaltado, Señor, en tu propia fuerza; asà cantaremos y alabaremos tu poder.
Comentario de Dennis Edwards sobre el Salmo de David
En los Salmos encontramos muchas profecÃas sobre el MesÃas, tanto su primera venida como Siervo sufriente como su segunda venida como Capitán de Guerra. Los salmos son canciones cantadas con acompañamiento musical. La música era el instrumento que los profetas usaban para impulsar sus profecÃas. En 2 Reyes vemos a Eliseo pidiendo a un músico que tocara para recibir una profecÃa del Señor.
2 Reyes 3:15: «Pero ahora traigan un músico. Y sucedió que mientras el músico tocaba, la mano del Señor vino sobre él».
En los salmos de David, muchas veces lo que canta trasciende su vida personal. Muchas veces, las palabras del salmo se aplican más a la descendencia de David que se sentará en el trono para siempre, que al propio David. Los salmos a menudo contienen lÃneas proféticas que se refieren al MesÃas que vendrÃa unos 1000 años después. El siguiente salmo tiene una aplicación profética. Podemos verlo como una referencia al reinado de David o al reinado del MesÃas en su futura venida.
Salmo 21: El rey se alegrará en tu poder, oh Señor; ¡cuánto se alegrará en tu salvación!
El gozo del Señor es nuestra fuerza. El fruto del EspÃritu Santo es el gozo, entre otros atributos. El gozo que experimentamos por nuestra salvación, al ser liberados de la culpa del pecado, es tan grande que nos permite pelear la buena batalla de la fe. El gozo de Dios en nuestro corazón nos da fuerza para la batalla.
Salmo 21:2-4: Le concediste el deseo de su corazón, y no le negaste la petición de sus labios. (Selah) Porque lo saludaste con bendiciones de bondad; pusiste una corona de oro puro sobre su cabeza. Vida te pidió, y se la diste; largura de dÃas para siempre.
El Señor le concedió a David una vida plena de 70 años, no una vida eterna. Es Jesucristo quien le abrió la puerta a la vida eterna, vida eterna.
Juan 3:16: «Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna».
Salmo 21:5: Grande es su gloria en tu salvación: honra y majestad has puesto sobre él.
Dios otorgó gloria y honor a David durante su vida, pero la gloria y el honor eternos corresponden al Cordero inmolado antes de la fundación del mundo.
Apocalipsis 5:11-13: “Y miré, y oà la voz de muchos ángeles alrededor del trono, de los seres vivientes y de los ancianos; y su número era millones de millones, que decÃan a gran voz: «El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabidurÃa, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza. Y a toda criatura que está en el cielo, sobre la tierra, debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oà decir: A él (Dios Padre) que está sentado en el trono, y al Cordero (el Hijo), sea la bendición, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos».
Es a Jesucristo a quien se le ha otorgado honor y majestad. Vemos también la misma predicción en la profecÃa de Daniel.
Daniel 7:13-14 “Miraba yo en las visiones nocturnas, y he aquÃ, con las nubes del cielo venÃa uno como un Hijo de Hombre (Jesús), que vino hasta el Anciano de dÃas (Dios Padre), y le hicieron acercarse delante de él. Y le fue dado (a Jesús) dominio, gloria y un reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran (a Jesús); su dominio es eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.”
En la profecÃa de Daniel, vemos al Hijo del Hombre, a quien Jesús afirmó ser al ser interrogado por el SanedrÃn, recibiendo el reino del Padre. En el Evangelio de Marcos, encontramos las palabras de Jesús.
Marcos 14:60-62 “Entonces el sumo sacerdote se puso de pie en medio y preguntó a Jesús: ¿No tienes respuesta? ¿Qué testifican estos contra ti?”. Pero él calló y no respondió nada. De nuevo el sumo sacerdote le preguntó: ¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito? Y Jesús respondió: «Yo soy». Y veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo.
Jesús no solo se refiere al Hijo del Hombre de Daniel 7, a quien el Padre le dará el reino, sino que también usa la frase «Yo soy», que es el nombre que Dios usó cuando le habló a Moisés desde la zarza ardiente.
Éxodo 3:13-14 “Y Moisés dijo a Dios: He aquà que llego yo a los hijos de Israel y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros; y ellos me preguntan: ¿Cuál es su nombre? ¿Qué les responderé? Y Dios respondió a Moisés: «Yo soy el que soy». Y añadió: «Asà dirás a los hijos de Israel: «Yo soy me ha enviado a vosotros»».
Salmo 21:6 Porque lo has bendecido eternamente; lo has llenado de alegrÃa con tu presencia.
Jesús es obviamente más bendecido que David. De hecho, Jesús es el «más bendecido» de todos.
Salmo 21:7-8 Porque el rey confÃa en el Señor, y por la misericordia del AltÃsimo no será conmovido. Tu mano alcanzará a todos tus enemigos; tu diestra alcanzará a los que te odian.
Jesús es quien se sienta a la diestra del Padre, como vemos en muchos versÃculos del Antiguo y del Nuevo Testamento.
Salmo 110:1: «Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies».
David profetizó diciendo que Dios Padre, o Yahvé, le dijo a Adonai, Dios Hijo, es decir, al MesÃas o Hijo del Hombre: «Siéntate a mi diestra». Jesús usó la cita de los Salmos para interrogar a los fariseos sobre cómo era el MesÃas hijo de David, cuando David lo llamaba «Señor». Los fariseos no pudieron responder. Mateo 22:41-46.
Hebreos 1:1-3 “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros dÃas nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y sustentando todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sà mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.”
Salmo 21:9 Los convertirás en horno de fuego en el tiempo de tu ira; el Señor los devorará en su furor, y fuego los consumirá.
En la segunda venida de Jesús, en el momento de la ira de Dios, la imagen bÃblica es de un juicio ardiente. PodrÃamos citar muchos versÃculos similares, pero aquà hay dos ejemplos. 2 Tesalonicenses 1:7-8 “Y a vosotros, los atribulados, daros reposo con nosotros, cuando el Señor Jesús se manifieste desde el cielo con sus poderosos ángeles, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocen a Dios ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo.”
SofonÃas 1:18 “Ni su plata ni su oro podrán librarlos en el dÃa de la ira del Señor; sino que toda la tierra será consumida por el fuego de su celo; pues él hará una rápida eliminación de todos los que habitan en la tierra.”
Salmo 21:10-12 Destruirás su fruto de la tierra, y su descendencia de entre los hijos de los hombres. Porque tramaron mal contra ti; tramaron un plan perverso, que no pudieron llevar a cabo. Por tanto, les harás volver la espalda, cuando prepares tus flechas sobre tus cuerdas contra ellos.
El Diablo, sus demonios, el Anticristo, el Falso Profeta y sus seguidores serán destruidos de la tierra. Ya fueron derrotados en el Calvario, pero el juicio vendrá durante la ira de Dios.
Apocalipsis 19:19-21: «Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo y contra su ejército. Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que hacÃa delante de ella las señales con las cuales engañaba a los que recibieron la marca de la bestia y adoraban su imagen. Ambos fueron arrojados vivos a un lago de fuego que arde con azufre. Y los demás fueron muertos con la espada que salÃa de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de sus carnes».
Apocalipsis 20:1-3: “Vi a un ángel descender del cielo con la llave del abismo y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el Diablo y Satanás, y lo ató por mil años; lo arrojó al abismo, lo encerró y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones hasta que se cumplieran los mil años; y después de esto, debe ser desatado por un poco de tiempo.”
Salmo 21:13 Sé exaltado, Señor, en tu propia fuerza; asà cantaremos y alabaremos tu poder.
En Apocalipsis vemos una imagen de la celebración de la victoria que comienza con el rapto y concluye al final de la ira de Dios, unos 75 dÃas después.
Apocalipsis 11:15-18 “El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decÃan: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos. Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus tronos, se postraron sobre sus rostros y adoraron a Dios, diciendo: Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres, el que eras y el que has de venir, porque has tomado tu gran poder y has reinado. Y las naciones se airaron, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra”.
El mal será derrotado por mil años. Dios, con paciencia, dará a la humanidad incrédula otra oportunidad para llegar al conocimiento de la verdad en ese momento. La humanidad no será juzgada injustamente, sino con rectitud por el Dios de amor y verdad en Jesucristo.
Salmo 9:8-10: «Juzgará al mundo con justicia, y administrará justicia a los pueblos con rectitud. El Señor será refugio para los oprimidos, refugio en tiempos de angustia. En ti confiarán los que conocen tu nombre, porque tú, Señor, no has abandonado a los que te buscan».
Publicado originalmente el 21 de enero de 2025.
Psalm 21 - The King's Praise for Victory Over His Enemies
A Psalm of David Commentary by Dennis Edwards
In the Psalms we find many
prophecies about the Messiah, both His First coming as a suffering Servant, and
His second coming as a Captain of War. The psalms are songs sung to a musical
accompaniment. Music was a vessel that the prophets used to prime the pump of
their prophesizing. In 2 Kings we see Elisha asking for a musician to play in
order to help him to receive a prophecy from the Lord.
2 Kings 3:15 “But now
bring me a minstrel. And it came to pass, when the minstrel played, that the
hand of the Lord came upon him.”
In David’s psalms many times
what he is singing goes beyond his personal life. Many times, the words of the
psalm apply more to the Seed of David that will sit on the throne forever, than
to David himself. The psalms often have prophetic lines that apply to the
Messiah who would come some 1,000-years later. The following psalm is one that
has prophetic application. We can see the psalm as speaking of David’s
kingship, or of the kingship of the Messiah at His future coming.
Psalm 21:1 The king
shall joy in Your strength, O Lord; and in
Your salvation how greatly shall he rejoice!
The joy of the Lord is our strength.
The fruit of the Holy Spirit is joy among others attributes. The joy we
experience in of our salvation, being liberated from the guilt of sin, is so
great that it enables us to fight the good fight of faith. The joy of God in
our heart gives us strength for the battle.
Psalm 21:2-4 You have given
him his heart's desire, and have not
withholden the request of his lips. Selah. For You greeted him
with the blessings of goodness: You set a
crown of pure gold on his head. He asked
life of You, and You gave it him, even
length of days for ever and ever.
The Lord granted David a good life of 70-years, not a life for
ever and ever. It is Jesus the Christ that has opened the door for eternal
life, life for ever and ever.
John 3:16 “For God
so loved the world, that he gave his only begotten Son, that whosoever believes
in him should not perish, but have everlasting life.”
Psalm 21:5 His
glory is great in Your salvation: honour and majesty have You laid
upon him.
God laid glory and honour upon David during his lifetime, but
eternal glory and honour goes to the Lamb slain before the foundation of the
world.
Revelation 5:11-13 “And I
beheld, and I heard the voice of many angels round about the throne and the
beasts and the elders: and the number of them was ten thousand times ten
thousand, and thousands of thousands; Saying
with a loud voice, Worthy is the Lamb that was slain to receive power, and
riches, and wisdom, and strength, and honour, and glory, and blessing. And
every creature which is in heaven, and on the earth, and under the earth, and
such as are in the sea, and all that are in them, heard I saying, Blessing, and
honour, and glory, and power, be unto Him (God the
Father) that sits upon the throne, and
unto the Lamb (the Son) for ever and ever.”
It is Jesus Christ whom honour and majesty have been laid upon. We
see, also, in the prophecy of Daniel the same foretelling.
Daniel 7:13-14 “I saw in
the night visions, and, behold, one like the Son of man (Jesus) came
with the clouds of heaven, and came to the Ancient of days (God the
Father), and they brought him near before him. And
there was given him (Jesus) dominion, and glory, and
a kingdom, that all people, nations, and languages, should serve him (Jesus): his
dominion is an everlasting dominion, which shall not pass away, and his kingdom
that which shall not be destroyed.”
In the prophecy of Daniel, we see the Son of man, whom Jesus
claimed to be when examined by the Sanhedrin, receiving the kingdom from the
Father. In gospel of Mark, we find Jesus’ words.
Mark 14:60-62 “And the
high priest stood up in the midst, and asked Jesus, saying, You have no
answer? What is it which these
witness against you? But he held his peace,
and answered nothing. Again, the
high priest asked him, and said unto him, Are you the
Christ, the Son of the Blessed? And
Jesus said, I am: and you shall see the Son of man
sitting on the right hand of power, and coming in the clouds of heaven.”
Jesus not only makes reference to the Son of man of Daniel 7
to whom the Father will give the kingdom, but also, uses the phrase, “I am,”
which is the name that God used when he spoke to Moses from the burning bush.
Exodus 3:13-14 “And
Moses said unto God, Behold, when I come unto the children of Israel, and shall
say unto them, The God of your fathers has sent me
unto you; and they shall say to me, What is His name?
What shall I say unto them? And God
said unto Moses, I
Am That I Am: and he said, Thus, shall you say
unto the children of Israel, I
Am hath sent me unto you.”
Psalm 21:6 For You have made
him most blessed for ever: You have made
him exceeding glad with Your countenance.
Jesus is obviously more blessed than David. In fact, Jesus is the “most
blessed” of all.
Psalm 21:7-8 For the king trusts in the Lord, and through the mercy of the most High he shall not be moved. Your hand shall find out all Your enemies: Your right hand shall find out those that hate You.
Jesus is He who sits at the right hand of the Father as we see in
many verses of the Old and New Testaments.
Psalm 110:1 “The Lord said unto my Lord, Sit at my right hand,
until I make Your enemies Your footstool.”
David prophesized saying that God the Father or
Yahweh, said unto Adonai, God the Son, that is, to the Messiah, or Son of man, “Sit
at my right hand.” Jesus used the quote from the Psalms to question the
Pharisees on how was the Messiah David’s son, when David was calling Him “Lord”?
The Pharisees couldn’t answer. Matthew 22:41-46.
Hebrews 1:1-3 “God, who at sundry times and in divers manners spoke in time past unto the fathers by the prophets, Has in these last days spoken unto us by his Son, whom he has appointed heir of all things, by whom also he made the worlds; Who being the brightness of his glory, and the express image of his person, and upholding all things by the word of his power, when he had by himself purged our sins, sat down on the right hand of the Majesty on high."
Psalm 21:9 You shall make
them as a fiery oven in the time of Your anger:
the Lord shall swallow them
up in His wrath, and the fire shall devour them.
At Jesus’ second coming at the time of the wrath of God, the
Biblical imagery is of fiery judgment. We could cite many such verses, but here
are two such examples.
2 Thessalonians 1:7-8 “And to you who are troubled
rest with us, when the Lord Jesus shall be revealed from heaven with his mighty
angels, in flaming fire taking vengeance on them that know not God, and that
obey not the gospel of our Lord Jesus Christ.”
Zephaniah 1:18 “Neither their silver nor
their gold shall be able to deliver them in the day of the Lord’s wrath; but
the whole land shall be devoured by the fire of his jealousy: for He shall make
even a speedy riddance of all them that dwell in the land.”
Psalm 21:10-12 Their
fruit shall You destroy from the earth, and their seed from among the children
of men. For they intended evil against You: they
imagined a mischievous device, which they are not able to perform. Therefore, shall You make
them turn their back, when You shall make
ready Your arrows upon Your strings
against the face of them.
The Devil, his demons, the Antichrist, the False Prophet, and
their followers shall be destroyed from off the earth. They have already been
defeated at Calvary, but judgment will come during the wrath of God.
Revelation 19:19-21 “And I
saw the beast, and the kings of the earth, and their armies, gathered together
to make war against him that sat on the horse, and against his army. And the
beast was taken, and with him the false prophet that wrought miracles before
him, with which he deceived them that had received the mark of the beast, and
them that worshipped his image. These both were cast alive into a lake of fire
burning with brimstone. And the
remnant were slain with the sword of him that sat upon the horse, which sword
proceeded out of his mouth: and all the fowls were filled with their flesh.”
Revelation 20:1-3 “And I
saw an angel come down from heaven, having the key of the bottomless pit and a
great chain in his hand. And he
laid hold on the dragon, that old serpent, which is the Devil, and Satan, and
bound him a thousand years, and cast
him into the bottomless pit, and shut him up, and set a seal upon him, that he
should deceive the nations no more, till the thousand years should be
fulfilled: and after that he must be loosed a little season.”
Psalm 21:13 Be
exalted, Lord, in Your own
strength: so, will we sing and praise Your power.
In Revelation we see a picture of the victory celebration which begins
at the rapture and concludes at the end of the wrath of God some 75 days later.
Revelation 11:15-18 “And the
seventh angel sounded; and there were great voices in heaven, saying, The
kingdoms of this world are become the kingdoms of our Lord, and of his Christ;
and he shall reign for ever and ever. And the
four and twenty elders, which sat before God on their seats, fell upon their
faces, and worshipped God, Saying,
We give You thanks, O Lord God
Almighty, which are, and was, and are to
come; because You have taken to Yourself Your great power, and has
reigned. And the nations were angry, and Your wrath
is come, and the time of the dead, that they should be judged, and that You
should give reward unto Your servants the prophets,
and to the saints, and them that fear Your name,
small and great; and should destroy them which destroy the earth.”
Evil shall be vanquished for a 1,000-years. God will patiently
give unbelieving mankind another opportunity to come to the knowledge of the
truth at that time. Mankind will not be judged unrighteously, but uprightly by
the God of love and truth in Jesus Christ.
Psalm 9:8-10 “And He shall
judge the world in righteousness, He shall
minister judgment to the people in uprightness. The Lord also will be a
refuge for the oppressed, a refuge in times of trouble. And they
that know Your name will put their trust in You: for You, Lord, have not
forsaken them that seek You.
Originally published January 21, 2025.
Salmo 21 - Sé exaltado, Señor, en tu propia fuerza; asà cantaremos y alabaremos tu poder.
Comentario de Dennis Edwards sobre el Salmo de David
En los Salmos encontramos muchas profecÃas sobre el MesÃas, tanto su primera venida como Siervo sufriente como su segunda venida como Capitán de Guerra. Los salmos son canciones cantadas con acompañamiento musical. La música era el instrumento que los profetas usaban para impulsar sus profecÃas. En 2 Reyes vemos a Eliseo pidiendo a un músico que tocara para recibir una profecÃa del Señor.
2 Reyes 3:15: «Pero ahora traigan un músico. Y sucedió que mientras el músico tocaba, la mano del Señor vino sobre él».
En los salmos de David, muchas veces lo que canta trasciende su vida personal. Muchas veces, las palabras del salmo se aplican más a la descendencia de David que se sentará en el trono para siempre, que al propio David. Los salmos a menudo contienen lÃneas proféticas que se refieren al MesÃas que vendrÃa unos 1000 años después. El siguiente salmo tiene una aplicación profética. Podemos verlo como una referencia al reinado de David o al reinado del MesÃas en su futura venida.
Salmo 21: El rey se alegrará en tu poder, oh Señor; ¡cuánto se alegrará en tu salvación!
El gozo del Señor es nuestra fuerza. El fruto del EspÃritu Santo es el gozo, entre otros atributos. El gozo que experimentamos por nuestra salvación, al ser liberados de la culpa del pecado, es tan grande que nos permite pelear la buena batalla de la fe. El gozo de Dios en nuestro corazón nos da fuerza para la batalla.
Salmo 21:2-4: Le concediste el deseo de su corazón, y no le negaste la petición de sus labios. (Selah) Porque lo saludaste con bendiciones de bondad; pusiste una corona de oro puro sobre su cabeza. Vida te pidió, y se la diste; largura de dÃas para siempre.
El Señor le concedió a David una vida plena de 70 años, no una vida eterna. Es Jesucristo quien le abrió la puerta a la vida eterna, vida eterna.
Juan 3:16: «Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna».
Salmo 21:5: Grande es su gloria en tu salvación: honra y majestad has puesto sobre él.
Dios otorgó gloria y honor a David durante su vida, pero la gloria y el honor eternos corresponden al Cordero inmolado antes de la fundación del mundo.
Apocalipsis 5:11-13: “Y miré, y oà la voz de muchos ángeles alrededor del trono, de los seres vivientes y de los ancianos; y su número era millones de millones, que decÃan a gran voz: «El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabidurÃa, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza. Y a toda criatura que está en el cielo, sobre la tierra, debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oà decir: A él (Dios Padre) que está sentado en el trono, y al Cordero (el Hijo), sea la bendición, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos».
Es a Jesucristo a quien se le ha otorgado honor y majestad. Vemos también la misma predicción en la profecÃa de Daniel.
Daniel 7:13-14 “Miraba yo en las visiones nocturnas, y he aquÃ, con las nubes del cielo venÃa uno como un Hijo de Hombre (Jesús), que vino hasta el Anciano de dÃas (Dios Padre), y le hicieron acercarse delante de él. Y le fue dado (a Jesús) dominio, gloria y un reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran (a Jesús); su dominio es eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.”
En la profecÃa de Daniel, vemos al Hijo del Hombre, a quien Jesús afirmó ser al ser interrogado por el SanedrÃn, recibiendo el reino del Padre. En el Evangelio de Marcos, encontramos las palabras de Jesús.
Marcos 14:60-62 “Entonces el sumo sacerdote se puso de pie en medio y preguntó a Jesús: ¿No tienes respuesta? ¿Qué testifican estos contra ti?”. Pero él calló y no respondió nada. De nuevo el sumo sacerdote le preguntó: ¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito? Y Jesús respondió: «Yo soy». Y veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo.
Jesús no solo se refiere al Hijo del Hombre de Daniel 7, a quien el Padre le dará el reino, sino que también usa la frase «Yo soy», que es el nombre que Dios usó cuando le habló a Moisés desde la zarza ardiente.
Éxodo 3:13-14 “Y Moisés dijo a Dios: He aquà que llego yo a los hijos de Israel y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros; y ellos me preguntan: ¿Cuál es su nombre? ¿Qué les responderé? Y Dios respondió a Moisés: «Yo soy el que soy». Y añadió: «Asà dirás a los hijos de Israel: «Yo soy me ha enviado a vosotros»».
Salmo 21:6 Porque lo has bendecido eternamente; lo has llenado de alegrÃa con tu presencia.
Jesús es obviamente más bendecido que David. De hecho, Jesús es el más bendecido de todos.
Salmo 21:7-8 Porque el rey confÃa en el Señor, y por la misericordia del AltÃsimo no será conmovido. Tu mano alcanzará a todos tus enemigos; tu diestra alcanzará a los que te odian.
Jesús es quien se sienta a la diestra del Padre, como vemos en muchos versÃculos del Antiguo y del Nuevo Testamento.
Salmo 110:1: «Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies».
David profetizó diciendo que Dios Padre, o Yahvé, le dijo a Adonai, Dios Hijo, es decir, al MesÃas o Hijo del Hombre: «Siéntate a mi diestra». Jesús usó la cita de los Salmos para interrogar a los fariseos sobre cómo era el MesÃas hijo de David, cuando David lo llamaba «Señor». Los fariseos no pudieron responder. Mateo 22:41-46.
Hebreos 1:1-3 “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros dÃas nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y sustentando todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sà mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.”
Salmo 21:9 Los convertirás en horno de fuego en el tiempo de tu ira; el Señor los devorará en su furor, y fuego los consumirá.
En la segunda venida de Jesús, en el momento de la ira de Dios, la imagen bÃblica es de un juicio ardiente. PodrÃamos citar muchos versÃculos similares, pero aquà hay dos ejemplos. 2 Tesalonicenses 1:7-8 “Y a vosotros, los atribulados, daros reposo con nosotros, cuando el Señor Jesús se manifieste desde el cielo con sus poderosos ángeles, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocen a Dios ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo.”
SofonÃas 1:18 “Ni su plata ni su oro podrán librarlos en el dÃa de la ira del Señor; sino que toda la tierra será consumida por el fuego de su celo; pues él hará una rápida eliminación de todos los que habitan en la tierra.”
Salmo 21:10-12 Destruirás su fruto de la tierra, y su descendencia de entre los hijos de los hombres. Porque tramaron mal contra ti; tramaron un plan perverso, que no pudieron llevar a cabo. Por tanto, les harás volver la espalda, cuando prepares tus flechas sobre tus cuerdas contra ellos.
El Diablo, sus demonios, el Anticristo, el Falso Profeta y sus seguidores serán destruidos de la tierra. Ya fueron derrotados en el Calvario, pero el juicio vendrá durante la ira de Dios.
Apocalipsis 19:19-21: «Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo y contra su ejército. Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que hacÃa delante de ella las señales con las cuales engañaba a los que recibieron la marca de la bestia y adoraban su imagen. Ambos fueron arrojados vivos a un lago de fuego que arde con azufre. Y los demás fueron muertos con la espada que salÃa de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de sus carnes».
Apocalipsis 20:1-3: “Vi a un ángel descender del cielo con la llave del abismo y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el Diablo y Satanás, y lo ató por mil años; lo arrojó al abismo, lo encerró y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones hasta que se cumplieran los mil años; y después de esto, debe ser desatado por un poco de tiempo.”
Salmo 21:13 Sé exaltado, Señor, en tu propia fuerza; asà cantaremos y alabaremos tu poder.
En Apocalipsis vemos una imagen de la celebración de la victoria que comienza con el rapto y concluye al final de la ira de Dios, unos 75 dÃas después.
Apocalipsis 11:15-18 “El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decÃan: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos. Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus tronos, se postraron sobre sus rostros y adoraron a Dios, diciendo: Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres, el que eras y el que has de venir, porque has tomado tu gran poder y has reinado. Y las naciones se airaron, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra”.
El mal será derrotado por mil años. Dios, con paciencia, dará a la humanidad incrédula otra oportunidad para llegar al conocimiento de la verdad en ese momento. La humanidad no será juzgada injustamente, sino con justicia por el Dios de amor y de verdad en Jesucristo.
Salmo 9:8-10: «Juzgará al mundo con justicia, y administrará justicia a los pueblos con rectitud. El Señor será refugio para los oprimidos, refugio en tiempos de angustia. En ti confiarán los que conocen tu nombre, porque tú, Señor, no has abandonado a los que te buscan».
Publicado originalmente el 21 de enero de 2025.
